Te escribo con
tristeza, con nostalgia, e incluso diría que con lástima. Pienso y me duele los
pensamientos que andan rondando en mi cabeza. No quiero escribir en caliente. Ya
son pasadas las doce y cuarto de la noche y viví, como argentino y amante de este
deporte que me enseñaste a quererlo más que nada en este mundo, la noche mas
vergonzosa. Incluso te diría que hoy, viernes 15 de mayo, se corte la luz en
todo el planeta, que los diarios no logren ver la luz del día y que el mundo no
sepa de lo que pasó.